Yo veo a los chiquillos su niñez transitando
de la risa a la lagrima,del alborozo al llanto
como van los gorriones saltando sobre charcos,
ahora en algarabía mas luego sollozando.
Yo veo a mi alma inquieta mis días transitando,
anida en la tristeza como anidan los pájaros,
en arboles desnudos de hojas despojados,
sin flores que lo atavien y sin trinar de cantos.
Vino a mi la tristeza y me encontró esperando,
ella es la extraña amante que acuno en mi regazo,
sin que nadie la invite arriba con su encanto,
causante inoportuna de taciturno animo.
Ella ,imperturbable dama de ingrata compañía,
va siempre de la mano en las noches y días,
de otras tres damiselas cual santa cofradía,
la soledad,la nostalgia y la melancolía
POEMA-NAUJ ANOVASAK

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